martes, 14 de mayo de 2013

CASA CRISTO REY REINAUGURADA POR HIJAS DE LA CARIDAD SAN VICENTE DE PAUL EN AMATITLÁN

La Casa Cristo Rey, 10ª avenida 5-98 barrio Hospital, para atención a madres lactantes que visitan pacientes  o deben ser atendidas en el Hospital Nacional de Amatitlán, fue reinaugurada el lunes 13 de mayo luego de efectuados importantes trabajos de restauración.

A las nueve de la mañana dio inicio la misa de acción de gracias oficiada por el sacerdote Rafael Antonio Presidente Arévalo. Al finalizar la misma, el Dr. Marco Vinicio Rodríguez Flores agradeció la presencia de los invitados y procedió a hacer entrega de Diplomas de Reconocimiento a los patrocinadores y colaboradores: el alcalde municipal Mainor Orellana Mazariegos, Mynor Francisco Alfaro Álvarez y Servicable, Megaproductos, Agreca, Fundación Novella, colegio Formación Integral, Oscar Edwin Díaz, Dr. Mario Roberto Villagrán y esposa, Ing. Víctor Manuel Martínez, Licda. Aracely Judith Samayoa Godoy, Edgar Peralta, Jorge Alfonso Pineda, y Cooperativa UPA.

El alcalde municipal, Mainor Orellana, hizo uso de la palabra para felicitar a Sor Catalina Guerrero, a Sor Guadalupe Berganza, al Grupo Amigos de la Reconstrucción de la Casa Cristo Rey, y a todos quienes con sus aportes hicieron posible un amplio trabajo de reconstrucción de las instalaciones.

Sor Catalina Guerrero, previo a que los asistentes hicieran un recorrido por las nuevas instalaciones, hizo una semblanza de lo realizado: "Hace más de 5 años que empezamos a trabajar. Hemos tocado muchas puertas para hacer realidad esta obra. Esta casa estaba a punto de caerse, en condiciones deplorables. El techo estaba en muy malas condiciones, con muchas goteras y con la armazón de madera podrida. Los drenajes nos daban muchos problemas. En fin era mucho lo que había que hacer.

Hoy inauguramos drenajes nuevos, techo reconstruido con estructura de hierro y lamina troquelada, paredes reparadas y pintadas en su totalidad, piso de granito, puertas y ventanales nuevos, caídas de agua, jardinización, ampliación de áreas de atención, adquisición de camas, escritorios, sillas, mesas y muebles requeridos. Podemos así brindar una mejor atención, más humana y digna, a madres lactantes que deben estar muy temprano en el hospital, pacientes que vienen desde muy lejos y no tienen donde quedarse. Además tenemos salones para atender grupos de madres, de jóvenes, y en general quienes desean o necesitan recibir información de utilidad, como es el caso de algunas Jornadas de Salud organizadas por el Hospital Nacional.

Todo esto es posible gracias a la generosidad de quienes atendieron nuestro llamado de ayuda, con donaciones de productos y materiales de construcción, efectivo que sirvió para pagarle a don Arturo Chanquín, el albañil, y a su ayudante, además de lo recaudado con las ventas de comida que se organizaron durante varios domingos. Por sobre todas las cosas, gracias a Dios, porque en su Infinita Misericordia y Voluntad nunca nos desamparó. Hasta la gruta o altar de la Virgen fue reconstruida y así cumplimos la promesa que le hicimos".

Jorge Edgar Méndez, Vicepresidente del Consejo Nacional de las Obras de San Vicente de Paul, manifestó su complacencia y felicitación por el buen trabajo hecho en beneficio de los más necesitados. Señaló que desde hace 25 años trabaja apoyando a esta congregación y, fruto de muchas gestiones, también existe un albergue en San Felipe de Jesús, similar a la Casa Cristo Rey, a la par de la Capellanía del Calvario en el Hospital Nacional de Amatitlán.

Un poco de historia

Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, también conocidas como Hermanitas de la Caridad, son una congregación religiosa católica femenina fundada el 29 de noviembre de 1633, por San Vicente de Paúl, un párroco francés y Luisa de Marillac. Se dedican al servicio corporal y espiritual de los pobres enfermos.

El 10 de octubre de 1862 arribaron al Puerto de San José las seis primeras Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl y tres sacerdotes de la Misión, llegando a Guatemala el 12 del mismo mes. En octubre de 1872 se inició el trabajo de las Hijas de la Caridad en el Hospital Nacional de Amatitlán. En 1873, el General Justo Rufino Barrios expulsó a todos los religiosos de Guatemala, con excepción de las Hijas de la Caridad y los Sacerdotes de la Misión por el cuidado y atención que prodigaban a los enfermos.

Según la religiosa Catalina Guerrero fue en 1937 que las Hijas de la Caridad adquirieron el terreno donde construyeron esta Casa, la que luego de siete décadas se deterioró a tal grado que era necesaria una reconstrucción como la que ahora se hizo.

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