viernes, 4 de septiembre de 2015

MAX PALENCIA - MÉDICO DEL PUEBLO

Desde hacía ya bastante tiempo tenía pendiente realizar esta entrevista con uno de los personajes más emblemáticos del barrio La Cruz: el estimado doctor Max Palencia. Pues gracias a Dios, la oportunidad se presentó este viernes 4 de septiembre cuando lo visité en su clínica de la 3ª calle a pocos pasos de lo que todavía queda del río Michatoya, me acompañó el Prof. Marco Augusto Gutiérrez a quien agradezco las fotografías.



José Max Palencia Estrada nació en la ciudad de Amatitlán el 18 de noviembre de 1928, sus padres fueron  el coronel Pedro Francisco Palencia (quien falleció cuando él tenía apenas 3 meses de edad) y doña María Estrada, tuvo dos hermanos: Consuelo y Froilán. Fue tío del poeta Oscar Arturo Palencia, hijo de su medio hermano Felipe Arturo Palencia López. Su familia vivía en la 3ª avenida por la 1ª calle del Barrio La Cruz.

Fue un patojo del Amatitlán de Antaño, que disfrutó su niñez con sanas diversiones lejos de la tecnología y la modernidad de ahora, pero muy cerca de la naturaleza incluyendo las aventuras en el río Michatoya y en los recorridos por los abundantes sitios de los alrededores. Estudió en la escuela Rafael Iriarte y recuerda entre sus compañeros de primaria a Carlos Amado, Edgar Godoy y Arturo "Pache" Monzón, con quienes compartió las enseñanzas de grandes maestros como Max Burgos, Camilo Martínez, Miguel Ángel Linares, y Sarvelio Morán Chinchilla, entre otros.



Debido a la falta de oportunidades en la ciudad de Amatitlán, fue uno de los muchachos que tuvo que ir a estudiar a la ciudad capital. Es puro Güifa, se graduó de maestro de educación primaria urbana en la Escuela Normal, en 1950; en donde fue compañero de Aníbal "el Negro" Diéguez Barraza. Ejerció la docencia en el Instituto Cervantes, en ciclo básico, impartiendo los cursos de Ciencias Naturales y Química.

Después entró a estudiar en la Facultad de Ciencias Médicas en la Universidad de San Carlos de Guatemala, en donde obtuvo el grado de Médico y Cirujano en septiembre de 1967, por lo que espera emocionado la celebración de sus 50 años de ejercicio médico profesional, dentro de dos años. Es el colegiado activo 1,333.

"Trabajé en el Hospital Nacional de Amatitlán cuando sólo eramos tres los médicos de guardia: el Dr. Orlando Quiróz, el Dr. Julio García González, y yo. El Director era el Dr. Roberto Brol. Eventualmente venían el Dr. Valdeavellano - odontólogo, el Dr. Amaya - traumatólogo, y un radiólogo", recuerda el Dr. Max Palencia.

A partir de la obtención de su título universitario instaló su clínica particular, en la 3ª calle entre 0ª y 1ª avenidas de su barrio natal, distinguiéndose desde el principio porque sus pacientes se cuentan entre los más humildes y de escasos recursos económicos provenientes, además de la ciudad de Amatitlán, de aldeas circunvecinas como Llano de Ánimas, Laguna Seca, Los Humitos, El Durazno, Tacatón, El Cerrito, Mesillas Bajas, El Pepinal, Loma Larga, y caseríos como El Rincón. 

Es reconocido popularmente como buen médico y porque sus tarifas son muy económicas, al alcance de los más desposeídos; al grado de cobrar menos de 25 quetzales por consulta, además de ser muy considerado en cuanto a los medicamentos que receta. Ese es un gran mérito en estos dorados tiempos en que la salud se ha convertido en lucrativo negocio por algunos mercaderes vestidos de blanco.

Orgulloso de ser puro amatitlaneco, añora las costumbres y tradiciones de tiempos pretéritos. Recuerda con cariño a las mengalas de antes, así como las romerías de quienes venían de diversas partes para visitar al Niño Dios de Amatitlán en tiempos de feria. Católico, devoto de la Virgen de Guadalupe. La lectura es su medio preferido para enterarse de las noticias diarias. Le gusta la música de marimba pura y entre sus temas favoritos menciona La Flor del Café y Mi Bella Guatemala, del maestro Germán Alcántara. Dice que le gusta y puede comer toda clase de comida y que, al igual que la bebida, el secreto está en la moderación. 

Ha viajado por varios países en el mundo, lo que le ha permitido conocer varias ciudades en México, así como París, Moscú, y otros destinos en las famosas excursiones del Padre Chemita (Ruiz Furlán) y sucesores. Desde luego también ha practicado el turismo local, destacando sus visitas a Semuc Champey, Panajachel, y otros lugares en la amplia geografía de nuestra amada Guatemala.

En dos ocasiones decidió participar activamente en política. La primera, en 1953 cuando fue candidato a alcalde municipal por el partido Renovación Nacional. La segunda, en 1995 cuando fue candidato a concejal primero de la planilla encabezada por Ángel Godoy Díaz postulada por DCG-PSD. Aunque no logró saborear las mieles del triunfo electoral, todo quedó en buenas intenciones de servir a Amatitlán desde la Municipalidad. 

A solo un par de meses de cumplir 87 años de edad se conserva bien físicamente, su voz firme y profunda es evidencia de su pensamiento lúcido y de una conciencia tranquila por la satisfacción de vivir para servir al prójimo.

No existe la menor duda que el Dr. Max Palencia se supo ganar, gracias a su don de gentes, buenas relaciones humanas y eficiente desempeño médico, un lugar especial en la memoria colectiva y en el corazón de nuestro pueblo. Para quien esto escribe ha sido un verdadero honor realizar este reportaje como sencillo homenaje a su humanitaria trayectoria. Gracias Dr. Max Palencia y que Dios lo bendiga !!!

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