El templo parroquial de la Ciudad de Amatitlán abrió nuevamente sus puertas a la feligresía el sábado 20 de agosto 2016, luego de los trabajos de restauración que obligaron a cerrarlo en el mes de octubre del año pasado.
Por tal motivo se celebró un solemne Te Deum a las siete de la noche, el cual fue presidido por el presbítero Gustavo Montenegro, párroco de la comunidad. En el altar principal fue colocada la imagen de San Juan Bautista, patrono de Amatitlán, de manera temporal ya que posteriormente será instalada ahí la imagen de la Virgen del Rosario, como ha ocurrido la mayor parte del tiempo en este templo edificado por la Orden de los Dominicos.
Cientos de personas llegaron para participar en la celebración por los trabajos efectuados durante diez meses: instalación de nuevo techo con estructura de hierro y cobertura de teja de barro, incluyendo reforzamiento general de bases de ladrillo (corona), instalación de nuevo piso cerámico, reforzamiento de muro lateral, limpieza general de muros internos y pintura general del interior, instalación de nueva red de energía eléctrica con cableado independiente e iluminación ornamental, para anotar a grandes rasgos lo más evidente.
Entre los invitados se pudo notar la presencia del ex-alcalde municipal Mainor Guillermo Orellana (2008-2016) acompañado de su esposa, así como de la alcaldesa municipal Mara Marroquín Flores (2016-2020) acompañada de miembros de la actual corporación edilicia.
Una obra de grandes dimensiones, y alto costo, aproximadamente dos millones de quetzales, que estaba pendiente de efectuarse desde hace varios años. Ahora ha sido posible con el visto bueno del párroco Montenegro, la coordinación de un Comité de Restauración presidido y liderado por Enrique Aguilar Roy, contando con la valiosa asesoría profesional del Arq. Víctor Sandoval, con amplia experiencia en programas de restauración de inmuebles históricos. No ha sido tarea fácil pues la antigüedad del templo amatitlaneco requirió altos estándares de calidad en los materiales empleados, y por lo tanto una inversión mayor, además de depender de la recaudación pública así como de importantes donativos, como los de Cooperativa UPA y la Municipalidad de Amatitlán. Gracias a la Misericordia de Dios, y al aporte de muchas personas, se logró el objetivo.
Aún quedan pendientes algunos trabajos, los cuales se confía en poder terminar en los próximos meses, así como emprender la restauración de otros salones y áreas del complejo parroquial.
Como era de esperarse, en nombre de la comunidad católica, el padre Gustavo Montenegro hizo entrega de un reconocimiento de gratitud al Sr. Enrique Aguilar Roy por la dedicación y entrega en el cumplimiento de la misión de restauración del multicentenario templo parroquial San Juan Bautista de Amatitlán.
Para cerrar la actividad inaugural, el Quinteto Música Sacra ofreció un concierto como precioso broche musical. Es oportuno anotar también la participación artística previa del Coro Parroquial, así como del saxofonista Tato Diéguez Pineda.
El edificio más antiguo de la ciudad de Amatitlán, con más de 350 años desde su fundación, luce esplendoroso y magnífico gracias a la restauración de la que ha sido objeto en la segunda década del Siglo XXI. Todo honor y toda gloria sean para Dios Padre, Todopoderoso.
Mostrando entradas con la etiqueta Enrique Aguilar Roy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Enrique Aguilar Roy. Mostrar todas las entradas
domingo, 21 de agosto de 2016
jueves, 24 de septiembre de 2015
AVANZA RESTAURACIÓN DEL TEMPLO PARROQUIAL DE LA CIUDAD DE AMATITLÁN
Han pasado 350 años desde que fuera construido por la Orden de los Dominicos el edificio principal de la Parroquia San Juan Bautista, en 1665. A través de los años su estructura ha requerido de algunas transformaciones, arreglos y adaptaciones. Sin embargo, desde hace algunas décadas se fue haciendo evidente el deterioro especialmente de la parte superior, el techo; a tal grado que se ha corrido el riesgo de que colapsara y al derrumbarse pudiera provocar daños aún más considerables.
Uno de los primeros en exclamar la voz de alerta fue el promotor cultural Alberto Orantes Lucas, urgía hacer algo. La iniciativa llegó a oídos del sacerdote Héctor De León quien puede decirse que inició las gestiones correspondientes, las cuales han seguido a cargo de quienes le han sucedido como párrocos de Amatitlán, los sacerdotes José Vinicio Sandoval, Gregorio Mendoza, y Gustavo Montenegro; correspondiento al ciudadano Emilio Enrique Aguilar Roy la coordinación de las obras.
Fue así como se emprendió una RESTAURACIÓN no solo formal sino que amplia, onerosa y de grandes dimensiones para fortalecer y acondicionar los muros en general, fundir soleras de corona así como las bases de platina, instalar nueva estructura metálica, cambiar la cobertura de lámina de zinc totalmente oxidada por una nueva de teja de barro impermeabilizado.
El terreno donde se encuentra el templo de la Parroquia San Juan Bautista, sobre la 2ª avenida al oriente de la plaza principal de la ciudad de Amatitlán, inicialmente albergó la construcción de un convento desde el 11 de marzo de 1562, encomendándose a la Orden de Predicadores de Santo Domingo de Guzmán, quienes también inculcaron la devoción por el rezo del Santo Rosario. Con su nombre de entonces, San Juan Amatitlán, en el Estado de Curatos del Arzobispado de Guatemala de Real Tribunal y Audiencia de la Contaduría de Cuentas, fechado el 8 de julio de 1806, aparece con 57 tributarios.
El 17 de enero de 1632 el Convento de Amatitlán fue elevado a la categoría de Vicaría, mencionándose como sus Vicarios: Fray Pedro de Montenegro (1632) y Thomas Gage (1635). El 6 de noviembre de 1638 la Vicaría de Amatitlán fue elevada a la categoría de Priorato, con jurisdicción sobre San Cristóbal Amatitán (Palín), Petapa, Santa Inés (Villa Canales), Mixco, Chinaugtan (Chinautla), y Pinula (San José, Santa Catarina y Fraijanes). A cargo del Priorato de Amatitlán se menciona a Fray Francisco Morán, quien disponía de un cofre con ocho mil ducados para gastos ordinarios.
Para constatar personalmente sobre el avance los trabajos de la restauración antes mencionada, efectuamos una visita este miércoles 23 de septiembre 2015, en compañía de don Enrique Aguilar Roy, y los comunicadores sociales Marco Augusto Gutiérrez y Percy García Escobar.
Entre las primeras acciones se procedió a legalizar el terreno, de tal manera que se logró recuperar un área considerable -muro norte del templo- que se encontraba ocupada ilegalmente por varios negocios del mercado central de la población, atropello que se suscitó a partir de la década de 1980.
Se procedió a descombrar el área, reforzamiento de muro con inyección hidráulica de mezcla con sello especial, construcción de caídas de agua, construcción de cornisa corrida superior empleando ladrillo de barro, fundición de soleras de corona incluyendo 50 platinas con 4 pernos cada una para base de la nueva estructura metálica, y otros trabajos generales de acondicionamiento. Hasta ahora lo realizado es poco evidente pero ha requerido una inversión considerable de tiempo y dinero. Se estima que aproximadamente un millón de quetzales se ha recaudado con este propósito por medio de diversas y múltiples actividades, y puede ser necesaria una cantidad similar para concluir.
Ahora viene la etapa de retirar la vieja y deteriorada estructura de madera para instalar la nueva estructura metálica para el techo - la cual es un aporte de la Municipalidad por autorización del Concejo Municipal 2012-2016 presidido por el alcalde Mainor Guillermo Orellana Mazariegos,
De tal manera que se hace NECESARIO CERRAR TOTALMENTE EL TEMPLO A PARTIR DEL LUNES 5 DE OCTUBRE, para desocupar totalmente la nave principal y preservar muebles, estructuras e imágenes, en prevención de cualquier daño por exposición o caída de los diversos materiales de construcción. Este cierre puede ser por 2 o 3 meses, el tiempo que requiera esta nueva fase de una obra monumental necesaria desde hace muchos años para preservar el patrimonio cultural de los amatitlanecos.
Continuará...
Etiquetas:
Amatitlán,
Enrique Aguilar Roy,
Guatemala,
iglesia católica,
obra monumental,
Parroquia San Juan Bautista,
patrimonio cultural,
restauración
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









