jueves, 28 de abril de 2016

DOÑA CONCHITA ORREGO DE CRUZ, 60 AÑOS VENDIENDO DULCES EN LA PLAZA CENTRAL DE AMATITLÁN

Por: Oscar Fajardo Gil, Cronista de la Ciudad de Amatitlán

El 8 de diciembre de 1941, día de la festividad de la Virgen de Concepción, nació María Concepción Orrego Morales de Cruz, sus padres fueron Ismael Orrego Pineda y Marta Celia Morales Carballo, su abuelita doña Gabriela Carballo de quien heredó su espíritu y costumbres de mengala amatitlaneca. Toda su vida ha transcurrido como vecina de la 9ª calle entre 6ª y 7ª avenidas del barrio El Rosario.

Transcurrió su niñez en el cada vez más lejano Amatitlán de Antaño, en el que se vivía en paz y agradeciendo las bendiciones diarias, los hombres en su mayoría dedicados a la agricultura y oficios artesanales mientras las mujeres se encargaban de los quehaceres de la casa, desde luego sin hacer falta la elaboración de deliciosas comidas.

Aprendió desde muy pequeña a elaborar los dulces tradicionales como la pepitoria y el mazapán, y ya preparados aprendió a venderlos, ataviada con el traje de mengala y ofreciendo la mercancía con una amplia sonrisa.

Recuerda que el punto principal de venta era la estación del ferrocarril y que los compradores podían venir de paseo a Amatitlán o ir de paso hacia otros destinos en la costa Sur o en la capital. También por ese lugar pasaban los buses que provenían de la costa con rumbo a la capital, y viceversa.

Fue el alcalde Nery Mejicanos Paiz quien autorizó, en 1954, la colocación de las primeras ventas en las afueras del único mercado de la población, y hasta fue construida una galera en las cercanías de la pila o fuente a un costado del templo parroquial y casi al frente de la antañona ceiba del parquecito central. Ahí fue a donde se trasladó, siendo una patoja casi quinceañera, Conchita Orrego Morales; sin imaginarse que se convertiría por más de medio siglo en personaje emblemático con su caseta de madera vendiendo ricos y variados dulces tradicionales en la plaza central de la Ciudad de Amatitlán.


Con 75 años bien cumplidos, doña Conchita Orrego de Cruz se siente satisfecha y agradecida con la vida. "La preparación de la pepitoria y el mazapán no es fácil, requiere de mucho trabajo y hay que llevar bastante fuego. Pero vale la pena. Las mujeres de antes éramos arrechas para el trabajo y sabíamos aguantar cualquier sacrificio, con tal de sacar adelante a nuestras familias. Me siento orgullosa de decir que soy una de las últimas verdaderas mengalas, no de adorno ni para figurar. Quisiera que todas las patojas de ahora también se sientan amatitlanecas y demuestren con hechos su amor por nuestras costumbes y tradiciones".

Nuestras sinceras felicitaciones a doña Conchita Orrego de Cruz por ser una de las tres mengalas que reciben el homenaje, por parte de la Municipalidad y la Corporación 2016-2020, de ver su imagen pintada por el maestro Carlos Santos Sacú en el "Arco de Bienvenida" de la Tradicional y Bicentenaria Feria de la Cruz 2016 en honor al Niño Dios de Amatitlán.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las opiniones de nuestros distinguidos visitantes son BIENVENIDAS. Por favor, respetemos a los demás. Todo comentario ofensivo o denigrante será censurado. EL RESPETO AL DERECHO AJENO ES LA PAZ.