Mostrando entradas con la etiqueta Cestería. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cestería. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de abril de 2020

Don Chemita Contreras más de 50 años haciendo canastos en Llano de Ánimas


Por: Oscar Fajardo Gil, Cronista de la Ciudad de Amatitlán[1]

La elaboración de canastos es, sin lugar a dudas, una de las artesanías más antiguas de la humanidad, en la cual se emplean tiras o fibras de origen vegetal, aunque también de origen animal o cabello humano, incluso en la actualidad se pueden apreciar materias sintéticas como plásticos, aleaciones metálicas y otros.

Algunos muebles y una considerable variedad de canastos o cestas se fabrican, por lo general, con materiales vegetales resistentes y al mismo tiempo flexibles, como el mimbre, la vara de carrizo (Phragmites australis), y con más frecuencia la caña de Castilla (Arundo donax) también conocida como caña común o caña brava. También se utilizan el bambú y las espigas de trigo.

A pesar de la antigüedad de la cestería, nunca ha dejado de interesar al público y en todo el mundo se comercia con canastos al lado de las carreteras, en sitios turísticos y mercados campesinos. La popularidad de la cestería contrasta también con su carácter manual, ya que es una de las pocas actividades que no ha sido mecanizada.

En Guatemala, el municipio de Santa Clara La Laguna, en el departamento de Sololá, es conocido como “la tierra del canasto”; en donde se encuentra la Cooperativa Integral de Producción Artesanal “Uk’ux Aj” (Corazón de Caña) COPIKAJ R.L., fundada en el año 2004 por productores de cestería de caña, integrada por 125 artesanos.

La investigadora Anantonia Reyes[2] explica que la cestería se define como el proceso de tejer fibra vegetal sin hilar, en el que los elementos relativamente duros se entretejen para producir recipientes y objetos planos, como canastas y canastos, batidores de semillas, sopladores, coladores para coco o yuca y otros alimentos, y objetos como esteras o petates, y a quienes la practican se les denomina cesteros.

En la ciudad de Amatitlán es famosa la cestería del barrio San Lorenzo, en donde todavía se encuentran varios canasteros, algunos de los cuales hemos entrevistado en ocasiones anteriores.

Don José María Contreras De la Cruz, conocido popularmente como don Chemita, nació el 12 de septiembre de 1938, es originario de aldea Llano de Ánimas. Se dedica al cultivo de maíz, frijol, manía y rosa de Jamaica.

Allá por la primera parte de la década de 1960, cuando tenía aproximadamente 25 años de edad, le pidió a un vecino que le enseñara a hacer canastos, pero solo se encontró con la falta de voluntad y un rotundo no. Relata que, como realmente estaba interesado en aprender el oficio, consiguió un canasto, lo desarmó para ver cómo estaba hecho y empezó a armar uno. Básicamente aprendió por cuenta propia, siguiendo el patrón de uno que ya estaba hecho. Lo cierto del caso es que dejó de componer radios y se dedicó hacer canastos.

A lo largo de más de medio siglo, empleando caña de Castilla como materia prima, ha fabricado distintos tipos de canastos, como los que se usan para el corte de café, la canasta popular para mercado, canastos de diferentes tamaños por encargo, canastos para panadería, e incluso los canastos tipo barril con tapadera que algunas personas emplean para guardar ropa. Las personas que lo conocen, lo buscan en la 1ª avenida 6-180 en aldea Llano de Ánimas. Trabaja pedidos y en ocasiones hace de más para tener alguna reserva o muestra.

Su tiempo ordinario lo dedica a la agricultura, pero en sus tiempos libres se dedica a la elaboración de canastos. Debido a su avanzada edad, y ahora en plena cuarentena por coronavirus, por prevención su familia no lo deja salir a la calle. Por lo que dispone de más tiempo para la cestería.

"Este viejillo es mi papá  tiene 82 años y es el más inquieto y  andalón que conozco. Estos días han sido difíciles para él porque le cancelé  las salidas a la calle. No está acostumbrado a estar de brazos cruzados así que se me escapó a conseguir caña para hacer lo que desde hace muchos años viene haciendo" escribió recientemente su hija Florecita Contreras en su muro FB.

Hasta aldea Llano de Ánimas va nuestro respetuoso saludo y reconocimiento a don Chemita Contreras, artesano dedicado por más de cinco décadas a la elaboración de canastas y canastos. Gracias a su hija Florecita Contreras, por la valiosa colaboración para escribir este reportaje y publicarlo en este blog: Lo Mejor de Amatitlán ¡Felicidades!



[1] Acuerdo Municipal 33-21-08-2014
[2] Centro de Estudios Folklóricos -Cefol- de la Universidad de San Carlos de Guatemala

viernes, 6 de abril de 2018

LUIS RAMÍREZ GONZÁLEZ, canastero del Barrio San Lorenzo

Por: Óscar Fajardo Gil, Cronista de la Ciudad de Amatitlán
Sin lugar a dudas puede ser considerado un bastión importante de la identidad del Barrio San Lorenzo, por practicar una artesanía que durante décadas ha identificado a ese sector de la Ciudad de Amatitlán. Es fabricante de canastos, oficio que heredó de su familia.


Luis Alfonso Ramírez González tiene 42 años de edad, nació el 19 de agosto de 1975, hijo de Pedro Ramírez De la Cruz y Paula Argentina González Prado.

"Por medio de mi abuelo, yo aprendí el oficio de hacer canastos desde los siete años de edad. Desde entonces, de una u otra manera, me he dedicado al mismo. Cuando tenía 19 años mi abuelo falleció, entonces me dediqué completamente al oficio. Mi abuelo había aprendido de su tío Antonio Ramírez", nos contó Ramírez González al entrevistarlo el jueves 05 de abril 2018.

"Además de mi tío Antonio, y mi abuelo, otros canasteros del barrio fueron don Tereso y doña Ana Santana, aquí a la vuelta la familia de Arturo Miish, y Pedro "Culón". También estaba mi tío Pedro Ramírez, ya fallecido. Aún vive Juan "Mentiras", parece que es de la familia Santana, pero ya no trabaja en esto porque se quedó ciego", recordó nuestro entrevistado.

La caña de Castilla, materia prima para la fabricación de los canastos, la consigue en algunos lugares del municipio como aldeas Agua de las Minas (en El Pedregal), "La Chivita" en Las Trojes, Llano de Ánimas, caserío El Rincón, y por la orilla del río Michatoya. En algunas ocasiones se ha ido hasta La Pipa por el rumbo de Santa María de Jesús.

Confecciona canastos para panadería (con capacidad para 50, 75 o 100 quetzales de pan), canastos tortilleros, tapas de distintos tamaños para dulcería (los que usan las mengalas), cestos para ropa, canastos por pedidos especiales, canastos ornamentales (tipo tecomate), y también el canasto "pupero" empleado por los pescadores.

Sin embargo, es un oficio mal pagado y poco reconocido, lo que ha causado poco interés entre otras personas para dedicarse permanentemente al mismo. Después de 23 años de dedicarse a la cestería, Luis Alfonso Ramírez González prácticamente se ha convertido en el último canastero del Barrio San Lorenzo; incluso confiesa que, cuando no hay demanda por sus productos y la crisis aprieta, le dan ganas de "tirar la toalla" y dedicarse a otra actividad para ganar el sustento diario familiar.

Esperamos que el horizonte sea más brillantes para Luis Alfonso y que logre mantenerse al frente de esta actividad que lo distingue e identifica con su barrio y con nuestro Amatitlán. Que Dios le conceda muchos y bendecidos años de trabajo.

Que bueno que sea tomado en cuenta por la Comisión Socio Cultural de la Tradicional y Bicentenaria Feria de la Cruz y por la Municipalidad de Amatitlán que lo ha nominado como uno de los "Personajes de la Feria 2018". Felicitaciones!!!