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miércoles, 27 de abril de 2016

Prof. LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ PERALTA, ARTISTA Y VALOR AMATITLANECO

Por: Oscar Fajardo Gil, Cronista de la Ciudad de Amatitlán

Nació en la Ciudad de Amatitlán el 21 de junio de 1940, sus padres fueron don Juan Antonio Hernández Melgar, segundo alcalde municipal de Amatitlán a partir de 1945, y doña María del Rosario Peralta de Hernández, entusiasta dama que destacó como dirigente en diversos comités y grupos comunitarios en donde también fue conocida como "la Shaca" Peralta, quien también llegó a convertirse en Regidora Municipal (1968-1970).


Se graduó de maestro de educación primaria urbana en la primera promoción del recordado Colegio Belice, en 1963. Fue por entonces cuando se arraigó en él la vocación como declamador, siendo invitado en diversos actos culturales para interpretar famosos poemas universales entre los cuales se incluía "Reír llorando" del mexicano Juan de Dios Peza, “El Brindis del Bohemio” de Guillermo Aguirre y Fierro.

El Prof. Hernández Peralta ejerció la docencia en una escuela de Chimaltenango y durante muchos años en la escuela rural mixta de aldea Loma Larga, Amatitlán, en donde se jubiló y también se hizo famoso por sus ocurrencias que quedaron grabadas en varias narraciones populares a las que "les fueron saliendo alas de lengua en lengua".


Güicho Hernández, conocido popularmente desde joven con el mote de "Tortolón", en cierta ocasión llegó a encontrarse sin plata, pues se había gastado toda la que correspondía a su remuneración docente e incluso a los ahorros personales. En sus andanzas por hacerse con algunos ingresos, se encontró con la oportunidad de representar a Santa Claus en una empresa fotográfica en la ciudad capital, en donde con el respectivo traje y una barba blanca postiza su trabajo consistía en sentarse, decir "jo jo jo" y demostrar afecto por los niños que acudían en busca de un recuerdo navideño. Promediaba la década de 1970 y desde entonces representó a aquel personaje durante muchos años en diversas actividades sociales, públicas y comerciales.

No se puede dejar de mencionar a Filemón, personaje que representaba a un vagabundo y con el que Güicho Hernández Peralta dio vida a su faceta como “cuenta cuentos” en diversos establecimientos educativos en los que relataba obras como “Caperucita Roja”, “Blanca Nieves”, “Cenicienta”, y otros clásicos.  

En las últimas décadas del siglo XX surgiría otro personaje entrañable del Prof. Luis Antonio Hernández Peralta: el payaso Mazapán. “Estaba en una presentación como Santa Claus, y como parte del show llegó un payaso que captó la atención de chichos y grandes. Fue fascinante ver como todo se transformó en un mundo de fantasía, con risas y alegría. Desde ese mismo instante nació en mi el anhelo de convertirme en payaso, era algo que necesitaba hacer”.[1]

Anecdóticamente, su primer traje de payaso fue un obsequio de otro payaso más experimentado que supo reconocer en él su talento artístico y sabía que necesitaba un estímulo. Con el tiempo, su entusiasmo coincidió con el de otro apreciado artista amatitlaneco: Felipe Amado Contreras Pineda, el payaso Pepita. Surgió así la pareja de Pepita y Mazapán, dos payasitos que en sus nombres rindieron también un homenaje a las costumbres y tradiciones de Amatitlán.


 “… inicia su carrera artística en 1985 y nace como payaso con el nombre de Mazapán, con deseo de hacer reír a grandes y pequeños, fue miembro de la Asociación de Payasos de Guatemala, ha participado en certámenes de declamación y desfiles navideños como Santa Claus. Entre sus propósitos están seguir preparándose y profesionalizándose, con nuevos disfraces, pelucas, magia, y montar un show con una muñeca bailarina, por todo eso y mucho más a don Güicho se le recordará siempre como el “Gran Mazapán” de Amatitlán”.[2]

Fue electo miembro del Consejo Consultivo y Secretario de Organización del Sindicato de Payasos de Guatemala.  Por su trayectoria docente recibió la Orden “Mercedes Dardón” por parte de la Municipalidad de Amatitlán, en el año 2007.

La Municipalidad de Amatitlán, presidida por la alcaldesa municipal Mara Marroquín Flores, y el Comité Organizador de la Tradicional y Bicentenaria Feria de la Cruz 2016 le hace un reconocimiento público como valor amatitlaneco al incluir su imagen, junto a las de Lázaro Alberto Orantes Lucas y Concepción Gómez de Pineda, en el mural espectacular pintado por el maestro Carlos Santos Sacú.




[1] Fajardo Gil, Oscar. Entrevista a Luis Antonio Hernández Peralta, 25 abril 2016
[2] Adesca – Stragys. El Payaso es Cultura. Primer documento histórico del payaso guatemalteco. (2010)

martes, 22 de octubre de 2013

HASTA SIEMPRE PROFESOR TONO RODRÍGUEZ

El profesor Jorge Antonio Rodríguez se distinguió por su carácter serio y recio, tenía fama de bravo, no por casualidad uno de sus apodos fue "Disciplina". Pero había que conocerlo bien para saber que en su interior guardaba celosamente a un hombre capaz de ser buen amigo y orientador, era maestro por vocación.

Nació accidentalmente en Metapán, El Salvador, en 1950, pues su familia era originaria de Concepción Las Minas, Chiquimula. Hijo de madre soltera, fue criado con todo el esmero que era posible. Era buen estudiante y por su buen rendimiento logró ser becado, graduándose de Maestro en el glorioso INVO de Chiquimula.

Llegó a Amatitlán en la década de 1970, todavía veinteañero. Por su carácter a veces explosivo y enérgico lo asociaron con la región del oriente chapín, y por su origen mutero, otro de los motes con los que se le conoció fue "Tono Chiquimula".

Allá por 1976, él tenía a su cargo una de las secciones de sexto grado en la escuela Rafael Iriarte, establecimiento en donde llegó a jubilarse. Yo estudiaba con el Prof. Álvaro Alfaro en la otra sección. Recuerdo que, con sus alumnos, organizaba peleas de box, huertos escolares, refacciones para las que mandaba a comprar chicharrones con aguacates, rábanos, chile y tortillas. Le gustaban los desfiles y se esmeraba porque su grupo ensayara suficientemente de tal manera que mantuvieran un paso firme y bien coordinado.

Durante algún tiempo se dedicó a atender un pequeño taller de enderezado y pintura automotríz. Con el tiempo se trasladó a impartir clases en la escuela nocturna, por lo que dispuso de más tiempo durante el día para atender su taller.

A lo largo de varios años, tuve la oportunidad de compartir con él en diversas ocasiones. Recuerdo que cuando fui directivo cooperativista, en la década de 1990, combinamos un dibujo suyo sobre fondo amarillo con los dos pinos cooperativistas, mapa de Guatemala en azul y un pez tipo mojarra con una propuesta mía del nombre de la Cooperativa sobre 3 franjas horizontales (verde, blanco, y verde), con letras cursiva y destacando el nombre de UPA al centro. Así surgió el logotipo que hasta la fecha identifica a nuestra Cooperativa UPA.

A finales de la década de 1990, compartí con los profesores J. Antonio Rodríguez y Alfonso "Pelón" Milián, en el recordado Bar Señorial de la 3ª calle casi llegando al puente de La Gloria. No recuerdo porque razón, aquel lugar no tenía en esos momentos más clientes. Así que en un ambiente tranquilo, sin interrupciones y sin estridencias rockoleras, le dimos vuelo a la bohemia pepitera. La plática fue buena y abundante, todo lo contrario a las escasas boquitas que nos sirvieron. De todas maneras la pasamos muy bien.

Fue un hombre de bien, no tengo la menor duda. Por eso, al enterarme de su sensible fallecimiento el pasado 2 de octubre, dos días antes de cumplir 63 años de edad, estas líneas las escribo a manera de homenaje póstumo. Mis muestras de respeto y sentido pésame a la muy estimada y querida profesora María Clara Mazariegos Samayoa, con quien compartió su vida y su hogar, y también para su hijo el profesor Jorge Antonio Rodríguez Mazariegos, fruto y confirmación de la bendición de Dios, que ahora debe ser fortaleza para la tristeza y dolor que genera su partida. Que descanse en paz.

domingo, 15 de septiembre de 2013

GÜICHO TORTOLÓN - MAESTRO, DECLAMADOR, PAYASO Y SANTA CLAUS

El 21 de junio celebró su 73º cumpleaños, Se hizo maestro allá por 1963, en el recordado Colegio Belice del Prof. Miguel Ángel Álvarez, en la promoción de Esperanza de la Caridad Cruz de Salazar, María Nives Peralta, Alberto Orantes Lucas, Estela Marina Conde, Augusto Contreras, Aída Reynosa, César Augusto Aceituno, Aura Fabiana García, y Odilia Ardón. Impartió clases en la escuela de aldea Loma Larga hasta que se jubiló. Desde hace más de 30 años ha representado a Santa Claus durante las fiestas navideñas en desfiles y presentaciones artísticas. También se ha convertido en el payaso Mazapán, siendo durante algún tiempo el compañero del payaso Pepita. Una de sus más tempranas manifestaciones artísticas fue el gusto por declamar y así interpretar reconocidos poemas como El Brindis del Bohemio (Guillermo Aguirre y Fierro), Reír llorando (Juan de Dios Peza), y otros.


No tiene nada de raro que, en un pueblo tan peculiar y chispudo como el de Amatitlán, se cuenten anécdotas. Y entre las de Güicho se dice que, cuando daba clases en Loma Larga, se iba a caballo y lo dejaba amarrado afuera del aula. Cuando estaba dando clases le preguntaba al caballo si estaba de acuerdo con los resultados de matemáticas y el cuadrúpedo contestaba con movimientos de cabeza si o no. Era un caballa muy inteligente.


El profesor Luís Antonio Hernández Peralta conocido popularmente como "Tortolón", por grandote y buena gente, hijo de don Juan Antonio Hernández y doña María del Rosario "Shaca" Peralta, todo un personaje del Barrio San Antonio de la Ciudad de Amatitlán. Fue integrante del Jurado Calificador en el concurso de Declamación con motivo de las Fiestas de Independencia Nacional, el 11 de septiembre de 2013 en la EORM El Cerro de Corado que dirige el Prof. Gonzálo Prado Pérez.